Equipo de Floristas

En Mayo de 1996 Magda y Arturo abrieron las puertas de Flors i Plantes El Palau. No eran ningunos jovencitos y fue un paso arriesgado, pero tras veinte años de experiencia podemos decir que cuando pones toda tu pasión y energía en un proyecto muchas veces funciona.

La tienda en si ha cambiado un poco desde entonces. También los trabajadores, ahora somos los hijos quienes llevamos el negocio. Lo que sigue intacto y creo que es lo que nos ha hecho seguir contando con la confianza de nuestros clientes es la atención cuidada y pesonal, dar prioridad a la calidad de producto y la capacidad de adaptación a las nueva tendencias.

Arturo.

“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.  En mi caso creo que no lo elegí, por casualidad te tropiezas con una profesión que se convierte en tu pasión. Decidí cambiar las aulas de Ingeniería Agrícola por las de la Escuela Valenciana de Arte Floral. Y no me arrepiento de la apuesta. 

Disfruto mucho pudiendo expresar mi creatividad a través de las flores y del trato diario con la gente. Ser perfeccionista y autoexigente tiene su recompensa cuando veo que mis clientes siempre vuelven.

Ángels.

Mi vocación por las flores y las plantas viene gracias a mi madre que empezó aen este mundo hace ya 28 años. Ella me enseñó a tratar las flores y a crear trabajos maravillosos con ellas, con delicadeza y gusto. Durante varios años estuve formándome en varias escuelas y aprendiendo con grandes maestros. 

En este camino de aprendizaje, vivencias inolvidables y trabajos me encontré con Arturo y con él empecé una nueva vida profesional en Flors i Plantes El Palau. Ahora los tres formamos un gran equipo.

Magda.

Aprendiz del gremio, Ángels y Arturo son mis maestros.

Desde pequeña recuerdo tener plantas en casa, a mis padres se les daban bien, tenían mano. Así que para mí siempre ha sido algo natural cuidar de ellas y me gusta pensar que nos entendemos bien. Me parecen hipnóticas las formas y los colores de las flores, son delicias generosas y me gusta tratarlas bien. A base de años de experiencia he aprendido a hacer cosas bonitas con ellas. Así que soy bastante afortunada por hacer algo que me gusta tanto y por querer venir a trabajar cada día.