Plagas y remedios caseros para combatirlas

Este artículo de nuestro blog va dedicado a todas las personas que prefieren los remedios caseros contra las plagas, a los combinados exageradamente químicos que nos rodean cada día. Si cuando llega el invierno tus mejores amigos son el jengibre y el limón, sigue leyendo porque, sí, también existen remedios caseros para cuidar de nuestras plantas.

Empezaremos diciendo que no todo el monte es orégano y que no vale echarle cualquier potingue a gogó porque nos lo ha dicho el vecino, que sabe mucho. Podríamos hacer un top 5 con los trucos más ponzoñosos que nuestra clientela ha compartido con nosotros para combatir las plagas y que no hay por dónde coger. Pero preferimos compartir remedios de los buenos para combatir a los insectos y plagas más temidos del verano.

Primero, tenemos que tener en cuenta que en verano es muy normal que algunos organismos invasores ataquen nuestras plantas. La solución no es tirarlas a la basura, vale la pena dedicar un poco de tiempo y esfuerzo para ayudarlas a recuperarse y que pasen estos meses de calor en condiciones.

Cochinilla

 

Es el hit del verano, ¡está por todas partes! Afecta a gran variedad de plantas y es capaz de cargarse un jardín precioso en unas semanas. Hay diversos tipos pero todas son igual de pegajosas y engorrosas de quitar.

El mejor remedio es diluir  10ml. de jabón potásico en 1l. de agua. Lo mezclamos bien sin formar espuma y después ponemos la mezcla en un atomizador para fumigar abundantemente las hojas afectadas por la plaga (incidir en partes tiernas, envés de las hojas y puntos de unión entre la hoja y el tallo). Esperamos un ratito y limpiamos las hojas con la manguera, a presión, para que las cochinillas se despeguen. Si no queremos/podemos utilizar la manguera tenemos que limpiar las hojas con un paño.

Tenemos que ser un poco constantes y, al principio, repetir estas limpiezas un par de veces por semana.

Pulgón, ácaros y mosca blanca

Una solución que puede resultar un poco apestosilla, pero económica y muy nuestra: ajos y cebollas. Dejamos macerar tres cabezas de ajos o una cebolla grande en un litro de agua durante una semana. Pasado este tiempo vertemos el agua en un atomizador y lo dejamos en la nevera para que este bien fría. A primera hora del día o última de la tarde vaporizamos las partes afectadas, lo haremos durante siete días seguidos. Es como intentar que tus hermanos pequeños salgan de tu habitación quitándote las zapatillas de deporte después de un caluroso día de verano.

Oídio del rosal

El oídio parece un poco como ceniza, es de color gris y no es pegajoso. Lo veremos en el haz de las hojas y provoca que nuestro rosal no pueda hacer bien la fotosíntesis. Por eso, veremos el rosal con poca vitalidad. Para combatir esta plaga tenemos que añadir dos cucharadas soperas de bicarbonato a un litro de agua. ¿Fácil, verdad? Sólo nos queda fumigar las zonas afectadas dos veces al día, siempre en los horarios más frescos de mañana y tarde, durante una semana.

Orugas

Son muy listas y les encantan los brotes tiernos, normal. Si te despistas se pueden zampar una lechuga en un par de días. Lo mejor que podemos hacer es cortar por lo sano las hojas afectadas. Para el resto de la planta seguiremos los mismos pasos que hemos utilizado para la cochinilla, utilizando también jabón potásico.

Algunos artículos que también te pueden interesar:

Plantas para el Verano

 

El poder de las Flores y las Plantas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *